Tiempo de cocinado (lectura): 2’20”

Como dice el refrán: Las mañanas de Mayo las mejores del año, y como no podía ser de otra manera, trajo consigo un nuevo evento para la carta de Agile Taste. El gran conocido y destacado portal de Tecnología Ticbeat quiso reunir a un grupo de clientes y amigos y ofrecerles una aventura diferente. Agradecemos que nos escogieran para tal misión y os compartimos el artículo que escribieron sobre nosotros en 2013 cuando inauguramos nuestras cocinas.

Pero la jornada no iba a ser sencilla, ni mucho menos. Por lo pronto tenían tres objetivos que cumplir:

Dar a conocer las novedades en su portal y las líneas de trabajo tanto actuales como futuras.

Reunir a un destacado grupo de Directivos de los ámbitos de Comunicación y Marketing de empresas tecnológicas alrededor de una actividad nunca antes vista, para retomar contactos y disfrutar haciendo Networking.

Y por último, y no por eso menos importante, aprender los fundamentos de Kanban a través de una dinámica de cocina japonesa: nuestro plato fuerte, el SushiKanban.

Como todo no puede ser comer sushi y beber sake, hicimos unas slides para la ocasión que nos ayudaran a explicar los fundamentos Kanban, para que así se llevaran una propuesta que pudieran implementar en su día a día, además de irse con el estómago bien lleno.

También les dimos algunos “ingredientes secretos” para que los incorporaran a sus recetas sobre priorización, urgencias y presiones corporativas. Después, empezó la master class del gran Nacho Garbayo, y las caras de asombro eran más que palpables:

¿Cocinar sushi y a la vez aprender esto del Kanban que nos acabas de contar?

Esto tengo que verlo…

Explicamos la dinámica, establecimos los roles, iniciamos las rondas de cocinado… Y las caras de asombro lo eran cada vez más. Seguro que más de uno pensó: ¡¿Dónde me han metido estos de Ticbeat?!

Pero tras el miedo e incertidumbre inicial, se lanzaron a cocinar.

Para nosotros estaba más que claro lo que iba a suceder en la primera ronda: descontrol, caos, poca producción… En cualquier proyecto o actividad productiva es de vital importancia la claridad de las tareas que se asignan a cada uno de los miembros, las funciones que éstos deben desempeñar y sobre todo, comprender el contexto para que podamos empezar encaminándonos hacia el éxito. Si no, estaremos abocados a que se nos queme el pescado en la sartén.

Por lo que respecta a la segunda ronda, dimos tiempo para que introdujeran las mejoras que consideraran oportunas, incluimos el tablero Kanban como gestor visual de las comandas y les dimos la opción de modificar los roles asignados con anterioridad. Desde ese momento, el cocinado empezó a fluir mejor y el resultado fue más que satisfactorio.

Por nuestra parte, la manera en que medimos el desempeño y la consecución de los objetivos fue sencilla:

¿Me voy satisfecho, con el estomago lleno, o me he quedado con hambre?

Creemos que este aspecto se cumplió con creces, ya no sólo por lo rico que estaba todo, sino por que como nuestra métrica es infalible, pudimos medir también el ansia por llevarse un tupper con parte de la comida que no fuimos capaces de terminarnos.

Pero no sólo tuppers queremos que se lleven nuestros cocineros…

Como siempre, al terminar la ronda y satisfechos con el trabajo realizado, llegaba el momento de las reflexiones finales:

  • En el momento en el que hemos eliminado las restricciones en los roles, hemos mejorado como equipo y hemos podido ser más multidisciplinares.
  • La visualización de las comandas en el Kanban nos ha ayudado mucho a optimizar nuestro proceso.
  • En la segunda ronda, ha sido vital pararse y revisar los acontecimientos de la primera ronda para mejorar en lo que pudiéramos.

La jornada acabó con la degustación de los platos cocinados acompañados por un espectacular vino Español que, como bien dijo Goethe en Fausto,

“España es el bello país del vino y de las canciones.”