SushiKanban edición Burguer Gourmet II

Tiempo de cocinado (lectura): 2’05”

La vuelta al cole no podría haber empezado mejor: una nueva experiencia de SushiKanban da comienzo para el equipo más numeroso que hemos tenido hasta la fecha, (18 personas) de la constructora Ferrovial.

El personal del departamento de IT, bajo el que se agrupan las actividades de Control, Compras, Seguridad y PMO se pusieron el gorro de cocinero para afrontar un gran reto.

Dividimos al equipo de trabajo en dos y, tras presentarnos, dimos unas pinceladas sobre el Lean Kanban y una interesante Master Class de cocina.

¡Llega el momento de ponernos manos a la obra!

Tras la primera ronda, el desorden, la desorientación, el agobio y la baja producción, se adueñaron de los fogones. Antes de dar paso a la segunda, dimos tiempo para que los equipos reflexionaran y decidieron introducir dos cambios para mejorar la siguiente iteración.

Los equipos se percataron de que no daban abasto en los pedidos de los clientes y fue en ese momento cuando fuimos testigos de un ejercicio de honestidad y se planteó abiertamente la cuestión en busca de una solución:

¿Dónde están nuestros Tartar de Salmón?

Aunque, según ellos, la alternativa ofrecida no era nada del otro mundo, al menos fueron conscientes de que la situación era insostenible y plantearon una negociación; para nosotros éste es un paso realmente importante.

En nuestro día a día, no vamos a lograr todo lo que nos propongamos. Es necesario que seamos capaces de digerir esos fallos y entenderlos como ocasiones perfectas para aprender. Es más, me atrevería a decir que, de dichas situaciones, es de donde más aprendizaje extraeremos.

La ronda número dos fue bastante productiva, y prueba de ello es que 18 personas comieron y se quedaron más que satisfechos, aunque les quedaron por cocinar dos platos del pedido original.

A nuestro parecer y tras analizar las diferentes situaciones, pensamos que el equipo no pudo controlar el WIP (proceso de trabajo) y que los pedidos eran introducidos en el sistema sin que nadie atendiera la demanda y fuera ocupándose de ellos (pull).  

La tercera ronda fluyó de una manera distinta. Tras ver cómo se había desarrollado la anterior, empezaron a cocinar, no como dos equipos, sino como uno solo, prestándose utensilios, comunicándose mejor y aflorando de manera natural una nueva autoorganización, consiguiendo así, que todos los platos salieran a tiempo, cuidaron más la presentación e incluso innovaron en algún detalle de éstos.

En la mayoría de las experiencias Agile Taste que hemos hecho, los mejores resultados se han producido cuando el sentimiento de equipo es mayor, dejando a un lado el camino de la competición y aunándose para andar por el sendero de la colaboración. SI podemos extraer ésta conclusión de lo que hemos vivido en nuestras cocinas, ¿por qué no extrapolarlo al mundo de la empresa?

Como conclusión, diremos que hemos quedado más que satisfechos del trabajo que realizaron el personal de la empresa Ferrovial. Seguro que con ese ímpetu por mejorar día a día y de hacerlo como equipo, conseguirán buenos resultados en todos los cocinados que se propongan.

¡Buen provecho!


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