Tiempo de cocinado (lectura): 3′

– ¡Camarero! ¡CAMARERO! ¡¡Una de ScrumTxos!!

Con muchas ganas de aprender y de empezar a aplicar Agile en sus proyectos, hoy vienen a aprender a nuestras cocinas dos departamentos (IT y Customer Excelence) de una empresa Farmacéutica Internacional de primera línea.

Personas motivadas y ScrumTxos: ¡con esta combinación nada puede fallar!

Como los primeros que debemos adaptarnos e ir mejorando somos nosotros, recogimos el feedback recibido en anteriores experiencias y lo salteamos unos minutos en la sartén, para aportar más valor, diversión y sobre todo, sabor a nuestras experiencias. En esta ocasión, adaptamos la dinámica habitual para adecuarlo más a los proyectos de entrega iterativa e incremental para que la experiencia se asemejara más al ciclo de Scrum.

El menú del día consistía en preparar seis platos para treinta comensales. Como punto de partida, los alumnos recibieron las recetas con las cantidades que tenían que preparar y el valor que tenían para los clientes cada una de esas elaboraciones.

Nuestros cocineros conocían el menú (el proyecto) y la importancia que tenía para el cliente. También tenían presentes las rondas de cocinado (sprints) con los que contaban para realizar la actividad, por lo que tuvieron que autoorganizarse para definir un plan de acción que les permitiera ir entregando valor de manera incremental a los clientes, eso sí, con la distracción de que de vez en cuando, famélicos, gritáramos: ¡¿Dónde están nuestros platos?!

Antes de empezar, una de las directrices de los clientes fue:

El resultado final es cosa de todos, independientemente de que cada equipo asigne sus compromisos y tareas parciales, tenéis que tener una visión de empresa y conseguir la entrega del máximo valor, como un solo equipo.”

Por lo sabrosos que estaban los platos, pensamos que el objetivo fue más que superado.

La jornada de trabajo duró siete (intensísimas) horas en las que, previamente, aportamos un marco teórico básico para no perderse en las dinámicas, la Master Class de nuestro gran cocinero (y amigo) Nacho Garbayo, que les enseñó algún que otro truquito de cocina que seguro pondrán en práctica en sus casas y por último, tuvo lugar el momento más esperado: el de la degustación y la reflexión de todo lo vivido.

Cuando pusimos en común las opiniones sobre lo que habían aprendido, la respuesta fue unánime:

El chuletón estaba espectacular y hacerlo en la plancha Teppanyaki fue casi una experiencia religiosa.

Chuletones y vinos aparte, lo que se llevaron para su puesto de trabajo fue:

Sobre el equipo:

  • Hay que colaborar todo lo posible.
  • Somos un equipo y nos marcamos un objetivo a por el que vamos TODOS.
  • Todos tenemos algo que aportar, somos multidisciplinares.
  • Hay que compartir y celebrar los logros.

Sobre el plan:

  • Es necesario tener bien definidas las tareas y los roles a desempeñar.
  • Tenemos que coordinarnos y planificarnos entre nosotros.
  • Sobre esa planificación, tenemos que ser ágiles a la hora de iterar y readaptarnos.

Sobre el proceso:

  • Hay que aprender a priorizar las entregas de valor.
  • Revisar tras actuar y reaccionar con entregas parciales.
  • Reevaluar constantemente.
  • Tener retos pequeños, alcanzables.
  • Aprender a hacer retrospectivas y su posterior análisis.

Tras analizar todos los comentarios y reflexiones de los cocineros, nos sentimos muy satisfechos por haber sido capaces de trasladar mediante ScrumTxos Reloaded, esas ideas, conceptos y reflexiones que estamos seguros que les ayudaran a hacer su trabajo mejor y a interiorizar los principios básicos de Agile y Scrum: transparencia, inspección y adaptación, enmarcados en los valores y principios ágiles como fundamento de la mejora organizacional y personal.

Os dejamos con algunos de los feedback recibidos, (nuestra mayor propina):

“Enhorabuena por un trabajo muy bien hecho. Disfrutamos mucho y creo honestamente que el equipo se ha llevado una muy buena idea de cómo una metodología ágil puede ayudarnos en muchos de los proyectos que tenemos en marcha.”

 “La puesta en escena me parece perfecta para interiorizar las recomendaciones que nos disteis inicialmente. Realmente se aprende haciendo y se aprende revisando y analizando los errores para que exista un proceso de mejora continua, y esto lo aplicamos ayer.”

“En el taller, además de aportar una visión muy alta de las metodología ágiles, aporta mucho en temas de cohesión y trabajo en equipos de alto rendimiento.”

“Realmente disfruté y me ayudó a conocer a personas con las que apenas había interaccionado antes.”

Solo queda dar las gracias a este fantástico equipo de cocineros que, además de hacernos disfrutar de una experiencia Agile Taste, ¡nos prepararon unos platos deliciosos que estaban de rechupete!