ScrumTxos: Nuestra Primera Experiencia

Tiempo de cocinado (lectura): 4′

Primera Experiencia ScrumTxos… ¡Se avecinan aventuras! El próximo 25 de Octubre haremos nuestro debut con el último plato que se ha sumado a la Carta de Agile Taste. La idea se cocinó una noche memorable con unos amigos que decidieron testear con nosotros la idea y con ellos validamos la idea de juntar Scrum y los Pintxos.

En nuestra beta, la cual llamamos ScrumTxos Betatasters Edition, casi el 100% de las personas que asistieron tenían conocimientos medios/avanzados en el marco de trabajo Scrum. Por eso, la parte de nuestro producto que se centra en la introducción y fundamentos de Agile y Scrum la obviamos.

Al más puro estilo de Pepe Rodríguez, el de Master Chef, empezamos con una lista de las expectativas que teníamos  sobre este día, algo así:

¡Cocineros! Vuestro objetivo será preparar los pintxos que nuestros clientes han pedido para un cóctel con el que celebran su quinto año. ¡¡No podemos fallarles!!

Estaremos divididos en dos equipos en los que cada uno tendrá unas comandas, pero todos sois miembros de la misma cocina y vuestros objetivos son los mismos:

  • Calidad.
  • Sabor.
  • Presencia.
  • Creatividad.

Seréis valorados por un chef profesional. Para ello:

Contáis con todos los ingredientes necesarios para hacer unos platos de calidad y hacer los pintxos pedidos por los clientes en el tiempo definido.

El profesor de cocina, no podía ser otro que Nacho Garbayo el cuál empezó a explicar a los alumnos cada una de las preparaciones que había diseñado para la dinámica. Dichas explicaciones, servirían para la elaboración de los platos y a la vez dar las nociones necesarias para realizar con soltura todos los pasos intermedios hasta dar con el pintxo final. Los asistentes sintieron un poco de miedo escénico ya que estaban ante una verdadera tormenta perfecta de información gastronómica.

¿No es esto parecido a cuando vamos a un cliente a obtener información para un proyecto y nos cuenta todo lo que sabe y nosotros no entendemos nada? ¿O cuando en nuestra empresa nos dan un curso de formación sobre algo que tenemos que usar a continuación en nuestro trabajo y nos vemos sobrepasados por tal cantidad de temas, datos y procedimientos?

Pues eso…

Dividimos la dinámica en cuatro sprints o rondas para simular en la medida de lo posible un proyecto de desarrollo. Os damos algunas pinceladas de lo que hicieron, pero sin hacer spoiler…

Primer Sprint

Los betatesters diseñaron su tablero Scrum para hacer la dinámica.

Segundo Sprint

¡A cocinar! Tras la autoorganización y la planificación de los pintxos, el resultado fue… ¡¡Un verdadero desastre!!

La producción de valor fueron tan sólo cuatro pintxos. Todo el mundo daba ya por sentado que esa noche no cenaríamos a no ser que Nacho se marcara alguno de sus platos…

Los cuchillos no volaron de casualidad, porque se vivieron situaciones de auténtico caos en la cocina, más propio de Pesadilla en la cocina más que de un equipo organizado.

Tercer Sprint

Tras la retro del segundo sprint y los consejos del chef y de los facilitadores, se produjo un cambio sorprendente. La cocina fluyó, la comunicación mejoró y la producción final subió de manera espectacular… ¡40 pintxos nada más y nada menos! ¡Esto empezaba a tener forma y a sentir que podríamos llevarnos algo a la boca para cenar tras la experiencia!

Cuarto Sprint

La cosa siguió mejorando, aunque hemos de admitir que esta fue la ronda de las “manzanas podridas”. Vamos, que estuvimos haciéndoles jugarretas todo el rato a nuestros cocineros… Aun así, la producción en esta ronda fue de 30 pintxos.

Nacho, como profesor de cocina, nos sorprendió metido totalmente en la dinámica, ayudando a resolver dudas, “hostigando” al personal al más puro estilo Chicote, y no es broma… ¡¡¡OIDO COCINA!!!! era el grito de guerra, como en cualquier cocina que se precie. “¿¿¿DONDE ESTAN MIS PLATOS???” era la única preocupación del Product Owner que tenía que entregar finalmente el valor a los comensales del restaurante que de manera simulada esperaban hambrientos la entrada de los pinchos a la sala.

¡Queremos Comer! ¡Queremos comer! Se oía de vez en cuando…

Y por fin, cumpliendo el horario definido por el TimeBox de la dinámica, que es cierto que requiere de algunos ajustes, como aprendimos en la retro final, llegó el momento de sentarnos alrededor de la mesa a compartir la experiencia, tomando una copa de un excelente Rioja que nos sirvió Nacho (bueno, más de una…) y recibir el tan ansiado Feedback que estábamos buscando.

Casi tan ansiado como los pedazos de pinchos que nos comimos entre todos, y que nos llevaron a prolongar la velada hasta casi las 00:00h, hora en la que finalizamos, muy, pero que muy satisfechos, una experiencia sorprendente rodeados de buenos amigos.

Feedback

¿Qué pasa con el Feedback? Pues que hubo mucho y muy, pero que muy bueno, pero la mayor sensación de orgullo que nos queda después de esta experiencia es que tal y como está, en boca de nuestros Betatesters, el curso (bueno, mejor curso no), LA EXPERIENCIA, no necesita que se le quite nada y está listo para ser “metido en fogones” y presentado en sociedad.

Gracias a Emma, Helena, Diego, Miguel Angel, Jose, Carlos, Elena, Miguel, Leo, Gonzalo y Luis por participar con nosotros y darnos ese magnífico feedback que nos ayudará sin duda a mejorar nuestras experiencias.

Y por supuesto, gracias a Nacho Garbayo, que en su escuela de cocina ejerció como maestro de ceremonias gastronómico aportando a la vez sabios consejos tanto de cocina como de dinámicas de trabajo.

¡Os dejamos con un vídeo que resume en imágenes lo genial que fue esta experiencia!


Más experiencias en nuestro blog:


¡Conoce a nuestros facilitadores o ponte en contacto con nosotros!


AgileTaste

CoFundador Agile Taste

All author posts