Los 5 sentidos, la cocina y el Agilísmo (II)

Tiempo de cocinado (lectura): 3’15”

Segunda entrega de nuestros artículos sobre Los 5 sentidos, la cocina y el Agilísmo. Tras nuestra primera entrega, relativa al sentido del olfato y qué enseñanzas, avisos o “smells” (como dicen algunos), podemos obtener del mundo de la pituitaria en nuestros proyectos, le toca el turno ahora a uno de los sentidos más interesantes por las analogías que representa.

La Vista

Muchas veces se dice: “Comemos con los ojos”, y es que el emplatado en la cocina es fundamental. La presentación en la cocina influye de manera muy importante en el éxito de un plato. Los cocineros y chefs se esmeran en preparaciones atractivas y que sean una experiencia para el sentido de la vista. Pero no olvidemos que una buena presentación debe ser acompañada con otras experiencias que acompañen a la experiencia visual.

En el Software, también, la presentación es importantísima y, así como los cocineros y chefs se esmeran en la preparación de cada ingrediente y el emplatado con precisión milimétrica, probando e investigando distintas preparaciones, antes de dar con el resultado final, los equipos de desarrollo deben aplicar técnicas concretas para que su presentación final alcance cotas de excelencia.

En los proyectos de desarrollo de software, el sentido de la vista lo asimilamos, con el diseño de la interfaz de nuestro producto o servicio. El software que construyamos puede cumplir con los estándares de calidad definidos, la funcionalidad, será la adecuada e incluso habremos terminado en plazo y dentro de presupuesto, pero si la experiencia de uso y el diseño no es atractivo para nuestros clientes, no conseguiremos nuestros objetivos. Simplemente puede que no lo usen.

El conocido triángulo de hierro de la gestión de proyectos, con sus vértices de plazo, alcance y coste, tiene una nueva definición cuando abordamos un proyecto bajo un enfoque ágil. En este caso, el triángulo se convierte en un prisma, en el cual los vértices son: el valor, la calidad, el diseño y las restricciones. Estas restricciones, son el coste, el plazo y el alcance.

Así pues, el diseño de la interfaz, debe ser considerada pieza clave de nuestros proyectos. Por medio de técnicas de prototyping,de sketching, realizando wireframes, mockups  o storyboard  los equipos deben hacer emerger el diseño en momentos tempranos para que el cliente pueda validar nuestras asunciones respecto a la vista. Un buen artículo sobre estas técnicas lo podemos encontrar en el blog de Olga Carreras

En proyectos que emplean técnicas tradicionales de desarrollo de software, es frecuente observar que los problemas con el sentido de la vista, aparecen en fases muy tardías de los mismos, en las que cualquier cambio tiene un impacto elevadísimo.

En proyectos de entrega incremental, tenemos que aplicar una serie de principios y de técnicas para que cuando nuestros clientes reciban su producto la experiencia visual sea altamente satisfactoria:

  • Realización de pruebas A/B aplicadas ampliamente en el mundo startupil (Eric Ries en Lean Startup) para validar si nuestras asunciones son válidas y reaccionar de manera temprana.
  • Realizar el diseño de manera incremental y obteniendo feedback de manera diaria de lo entregado, como Ferrán Adriá explica en sus conferencias sobre Talento, innovación y creatividad relacionándolo con el concepto de la eficiencia. Podéis ampliar algo sobre esto en el blog www.gestiondeproyectosit.es
  • Colaboración temprana y continua entre desarrollo y los expertos en diseño y UX. Si el equipo de UX es distinto al de desarrollo, haz todo lo posible por que participen de manera activa y continua en el equipo, trabajando juntos en todo momento, realizando las pruebas de la interfaz, juntos, con cada entrega incremental, y así validar que se camina en el sentido correcto. técnicos.
  • Y por supuesto, las demos, o Sprint Review tras cada iteración, y en los que obtendremos el feedback de los clientes y resto de interesados del proyecto que nos ayudará a corregir los errores si nuestro sentido de la vista está mal enfocado.

En la próxima entrega abordaremos el sentido del tacto, que también tiene mucho que ver con las experiencias que perciben los clientes cuanto interactúan con los productos y con como los proyectos ágiles hacen que tan pronto como sea posible, se “toque” el producto.

Recuerda: Si además de estar bien hecho, oler bien y saber mejor, entra por los ojos a la primera, nuestros clientes tendrán una sensación mucho más placentera con el software que les entreguemos.


Más experiencias en nuestro blog:


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AgileTaste

CoFundador Agile Taste

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